|
|
|
|
|
Tratamiento
Los
casos leves de cistitis aguda pueden desaparecer
espontáneamente, especialmente con la ingesta de
grandes cantidades de líquido (más de dos litros de
agua diarios) lo cual estimula las micciones
frecuentes, con la consiguiente “dilución” y
“barrido” de la infección. Sin embargo, como siempre
existe riesgo de que la infección ascienda a los
riñones, se recomienda su tratamiento médico con
antibióticos durante un período de 5 días.
Para las infecciones del tracto urinario bajo, el
fármaco de elección es la Norfloxacina.
Pueden utilizarse también Ciprofloxacina y
Amoxicilina.
Para aliviar los síntomas de dolor y la fiebre el
médico pude indicar algún fármaco anti inflamatorio
y analgésico (como el Ibuprofeno).
Existen medicamentos antiespasmódicos con acción
centrada en la musculatura del tracto urinario, como
la Fenazopiridina.
En el caso de la cistitis intersticial el
tratamiento es específico. Generalmente si indica
algún medicamento con la capacidad de restaurar el
revestimiento epitelial de la vejiga, como el
Pentosano polisulfato.
|
|
Medidas dietéticas y otro consejos
• Beber abundante agua, mínimo 2 litros de agua por
día. La ingesta de líquidos puede repartirse a lo
largo de todo el día, a razón de dos vasos de agua
(con cada comida y un vaso de agua cada 2 ó 3 horas.
• Los alimentos diuréticos ayudan al lavado uretral,
como la calabaza y algunos tipos de té.
• La acidificación de la orina evita la
proliferación bacteriana. Esto se consigue, por
ejemplo, con el consumo de cítricos.
• El jugo de arándano evita la adhesión de algunas
bacterias a la pared de la vejiga.
• Evitar el azúcar, la miel, la sal y los productos
que contengan levadura, ya que pueden agravar la
cistitis.
• Llevar ropa interior de fibras naturales como el
algodón, para evitar la sudoración excesiva.
• Utilizar ropas sueltas.
• Evitar el uso de jabones perfumados ya que pueden
aumentar la irritación. Se recomiendan productos con
PH neutro.
• Vaciar la vejiga por completo, inclinando el torso
hacia atrás al orinar, al contrario de lo que se
acostumbra.
• Orinar con frecuencia, no “aguantar” el deseo de
orinar ni retener la orina.
• Tas mantener relaciones sexuales, es recomendable
orinar para “lavar” la uretra.
• Procurar una higiene estricta, principalmente las
mujeres luego de defecar; evitar higienizarse de
atrás hacia delante, porque se arrastran las
bacterias fecales a la uretra provocando su
contaminación.
|
|
|
Expectativas
y pronostico
La cistitis es una enfermedad mayormente una
incómoda, pero suele responder bien al tratamiento,
cediendo los síntomas casi por completo hacia el
tercer día.
Con respecto a la cistitis intersticial, el
pronóstico varía según el caso; algunas personas
responden bien a los tratamientos farmacológicos por
vía oral, en menor frecuencia se requiere de
tratamientos locales (aplicación de medicamentos
tópicos por medio de sonda), mucho más extensos,
complicados y pasibles de presentar complicaciones.
En pocos casos se recurre a la cirugía para aliviar
los síntomas de la cistitis intersticial.
Diagnostico
Por su clara sintomatología, la clínica suele ser
suficiente para el diagnóstico de ésta patología.
Para confirmarlo, puede realizarse un examen de
orina, tomando una muestra bajo estrictas normas de
higiene y luego de descartar el primer chorro de
orina (muestra por chorro medio).
El estudio de la orina puede revelar la presencia de
glóbulos rojos en caso de hematuria, y de glóbulos
blancos por el contenido de pus. Es un estudio
rápido y económico.
El urocultivo es el cultivo de la orina para
detectar el crecimiento de colonias bacterianas e
identificar específicamente cada agente. Un estudio
posterior, el antibiogarma, permite conocer qué
antibiótico es más conveniente de utilizar según la
sensibilidad bacteriana.
También puede recurrirse al estudio de la sangre,
buscando indicios de infección orgánica (aumento de
glóbulos blancos y de la eritrosedimentación), así
como acudir a la ecografía del aparato urinario,
generalmente para descartar litiasis y
malformaciones.
|
|
|
|