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Causas,
incidencia y factores de riesgo

La esclerosis múltiple es la más común de las
enfermedades desmielinizantes del sistema nervios.
Comienza en el adulto joven (20 -40 años de edad)
por un proceso esencialmente inmunológico, con
síntomas detectables en el 70% de los casos, que con
el tiempo avanza por un proceso de degeneración.
Su incidencia se relaciona con factores como el sexo
masculino (relación hombre:mujer de 1-4:1),
poblaciones de alto nivel socioeconómico y
agricultores, pero principalmente con diversos
factores genéticos que provocan un riesgo de padecer
la enfermedad 20 a 50 veces mayor cuando hay
incidencia consanguínea.
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¿Cómo se produce la desmielinización de la
fibra nerviosa en esta enfermedad?
Como se dijo anteriormente, la etiología de esta
enfermedad es desconocida, pero se cree de es de
tipo autoinmunitaria (por un mecanismo anormal, las
defensas actúan atacando a elementos del propio
organismo).
Se supone que tomo comenzaría con una infección
viral (numerosas investigaciones registraron la
presencia de anticuerpos contra los virus herpes,
polio, sarampión, parotiditis y rubéola, entre
otros). Esta infección genera una respuesta
inflamatoria específica que queda “grabada” en el
sistema inmune, lista para actuar en caso de
reinfección por el mismo agente.
Ahora bien, una vez curada esta infección, incluso
pudiendo haber pasado años, una baja de defensas
(generalmente una infección banal del tracto
respiratorio superior, el embarazo o el estrés
físico o emocional). provoca que esa inmunidad que
el organismo había creado y que había permanecido
latente hasta el momento, “despierte”, provocando
una respuesta inflamatoria de defensa (mediada
principalmente por monolitos y linfocitos T) que, en
vez de actuar contra un gente bacteriano o viral,
erróneamente atacaría la propia mielina del
organismo.
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Es así que la mielina se inflama y destruye.
Esta respuesta inmunitaria generaría a nivel del
sistema nervioso diversos efectos como inflamación,
hemorragias, trombosis, edema y atrofia,
constituyéndose un cuadro degenerativo progresivo y
global, en el cual las células nerviosas y la
mielina perdidas no se recuperan.
Esta enfermedad tiene la particularidad de provocar
una desmielinización que no es continua sino que se
dispone en focos segmentarios o placas en la
sustancia blanca
(por eso la denominación de
esclerosis en placas), distribuidas anárquicamente a
lo largo del sistema nervioso, pero más
frecuentemente en el nervio óptico, la médula
espinal, y los hemisferios cerebrales y cerebelosos.
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