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Causas,
incidencia y factores de riesgo
Ocurren
brotes de gripe cada año en la época invernal,
epidemias polianuales y pandemias que se repiten con
intervalos de más de 10 años. Tanto los brotes, como
las epidemias y pandemias, ocurren debido a cambios
que sufre el virus Influenza en su composición, lo
que no permite al sistema inmune del organismo
reconocerlo y defenderse en forma rápida y eficaz de
la infección. Las modificaciones se producen
mediante reordenamientos o intercambios de genes,
entre los virus que afectan a los humanos y los que
afectan a los animales, y por medio de mutaciones
puntuales en su genoma.
El agente etiológico de la gripe
es el virus Influenza, miembro de la familia
Orthomyxoviridae. Existen tres géneros: A, B y C, de
los cuales los dos primeros son causantes de la
enfermedad en el ser humano.
Los principales componentes de la partícula viral
son:
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Hemaglutininas (H): a través
de esta proteína el virus se adhiere a
carbohidratos que contienen ácido siálico de la
superficie de las células epiteliales
respiratorias y de los eritrocitos. La
composición de aminoácidos que conforma a la
hemaglutinina puede variar, lo que permite que
existan distintos subtipos o variantes dentro
del tipo al que pertenece el virus: H1, H2 y H3.
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Neuraminidasas (N): se
encuentran en la superficie del virus y cumplen
una función protectora. Permite la liberación de
los nuevos virus favoreciendo la diseminación
del mismo Existen dos subtipos que se denominan
N1 y N2.
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Envoltura: está formada por
una capa bilipídica que deriva de la célula
huésped y antígenos entre los que se encuentra
la proteína M.
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Cápside: esta compuesta por
fragmentos de ARN que determinan la
clasificación de los diferentes tipos del virus
(A, B o C).
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Hebra de ARN fragmentada en
ocho segmentos.
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Nomenclatura:
Al virus se lo nombra indicando el tipo de
Influenza, el lugar y el año de aislamiento de la
cepa, y subtipo según la estructura de H y N (por
ejemplo: A / Beijing / 95 - subtipo H1N1).
La influenza se adquiere mediante la inhalación de
secreciones respiratorias originadas por la tos y el
estornudo de personas con la infección aguda.
También puede transmitirse por contacto mano a mano
o a través de vectores pasivos. El virus se adhiere
a las células cilíndricas del epitelio respiratorio
mediante la hemaglutininas de su superficie. Allí se
replica para luego infectar a células vecinas y
propagarse. El cuerpo humano responde mediante una
respuesta inmune: se generan anticuerpos séricos (IgM
e IgG) y locales (IgA), actúan los linfocitos CD8
citotóxicos y se liberan citocinas e interferón para
controlar la enfermedad.
Los pacientes con enfermedades cardiacas, pulmonares
crónicas, edad avanzada, que padecen procesos
renales o metabólicos crónicos y disminución del
estado inmunitario presentan alto riesgo frente a
esta enfermedad.
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