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Causas, incidencia y factores de
riesgo
Definiendo el término “dilatación varicosa”
Las várices son dilataciones tortuosas de las venas
por incapacidad de sus paredes de soportar la
presión que el contenido sanguíneo ejerce sobre
ellas. Aparecen por una pérdida de elasticidad de
las paredes venosas. Surgen de la dificultad de
establecer un retorno eficaz de la sangre al
corazón.
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Pueden producirse varices en todo tipo de sitio, por
ejemplo el esófago (várices esofágicas), región anal
(hemorroides), en miembros inferiores, o en
testículos (varicocele).
El retorno venoso
Retorno venoso es el nombre con el que se conoce el
regreso de la sangre desde un órgano determinado
hasta el corazón. Está condicionado por los
siguientes factores:
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• Vis a tergo: es la presión residual
que pasa de la arteria a la vena por medio de los
capilares.
• Bomba aspirativa cardíaca:
al relajarse el corazón durante la
diástole, se produce una diferencia de presión que
aspira la sangre hacia el corazón.
• Sistema valvular venoso:
permite el normal ascenso de la columna de sangre,
sin retorno en sentido de la fuerza de gravedad.
• Vis a fronte: en la
inspiración se produce una diferencia de presión a
nivel diafragmático que favorece el pasaje de sangre
desde la vena cava inferior (abdomen) al corazón.
• Suela venosa de Lejars:
el sistema venoso plantar es comprimido al caminar,
ejerciendo un efecto de “esponja” que “empuja” a la
sangre en sentido del retorno venoso.

Cuando los mecanismos que apoyan el retorno venoso
fallan, la sangre se estanca, produciendo síntomas y
signos de la insuficiencia venosa.
Hemorroides: várices de los plexos venosos
ano-rectales

Diversos
mecanismos pueden dificultar el retorno venoso, como
la fuerza de la gravedad, el aumento de la presión
torácica, la insuficiencia valvular venosa y el
aumento de la presión abdominal.
En el caso de las várices hemorroidales intervienen
principalmente éstos dos últimos mecanismos, el
aumento de la presión intra-abddominal, y la
insuficiencia de las válvulas venosas, los cuales
pueden aparecer en situaciones como:
• El embarazo
• Una prolongada posición de pie o sentado
• La obesidad
• El sedentarismo
• El esfuerzo en la defecación (estreñimiento)
• Diarreas (por la congestión regional)
• Herencia
Según hallazgos epidemiológicos y dichos factores de
riesgo, se considera que más de la mitad de la
población adulta occidental sufre o ha sufrido
alguna vez hemorroides. Afectan especialmente a
personas de entre 45 y 65 años de edad, con
predominio en el sexo masculino.
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