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Complicaciones
La trombosis es una de las principales
complicaciones de las hemorroides , tanto internas
como externas. Es la formación de un coágulo por la
sangre que aparece como “estancada” en el interior
de estas venas. Se manifiesta por un intenso e
intolerable dolor punzante en la región anal, que se
exacerba con la defecación o al sentarse, y cede con
el decúbito. Pueden llevar a ulceración o necrosis.
Su tratamiento es estrictamente quirúrgico, por
remoción el trombo bajo anestesia local.
Otra complicación puede ser la ulceración de las
hemorroides prolapsadas (más aún si están
trombosadas), con el consecuente sangrado y
sobreinfección de las mismas. En estos casos, el
tratamiento ha de ser quirúrgico y antibiótico,
respectivamente.
 
Con respecto al sangrado progresivo y prolongado,
puede aparecer anemia ferropénica por la pérdida
intensa de sangre, cuyo tratamiento es el aporte de
hierro, y que puede manifestarse con irritabilidad,
labilidad emocional, disminución de la concentración
y la memoria, cefalea, ataxia, parestesias,
trastornos del sueño y la alimentación, aumento de
la sensibilidad al frío, síndrome de piernas
inquietas, cansancio, coloración blanca de la
esclerótica, fragilidad de uñas y cabello y
alteraciones de la boca y de la lengua,.
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Situaciones que requieren
asistencia medica
Ante cualquiera de estos sintomas
usted debera consultar con su medico de confianza
inmediatamente:
En un principio, llamarán la atención del paciente
síntomas como el prurito, el dolor, el sangrado o la
aparición de una excrecencia de los márgenes anales.
La existencia de estreñimiento, incontinencia fecal
o diarrea con también motivos iniciales de consulta
médica.
Una vez bajo tratamiento, se debe buscar asistencia
médica si los síntomas de las hemorroides no mejoran
tras una semana (incluso no habiendo complicaciones)
o si se presenta sangrado rectal persistente.
Constituye una emergencia médica la pérdida de
sangre significativa o la aparición de desmayo.
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