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Tratamiento:
Las hemorroides sólo se tratan en caso de ser
sintomáticas.
En caso de fluxión, hemorroides externas pequeñas y
esporádicas, embarazo y puerperio: tratamiento
médico sintomático, mediante:
• Regularización del hábito intestinal
(reblandecimiento de las heces)
• Baños de asiento con agua caliente
• Antisépticos
• Anestésicos
• Anti-inflamatorios.
En casos de hemorroides muy sangrantes, se puede
recurrir a un tratamiento esclerosante, el cual
consiste en inyectar dentro del paquete venoso
sustancias irritantes que terminan provocando la
fibrosis y cierre del mismo. Este efecto también
puede obtenerse mediante fotocoagulación.

Cuando las hemorragias son persistentes, hay
prolapso de grado avanzado o las hemorroides se
presentan complicadas (ver más adelante), se recurre
al tratamiento quirúrgico: según el caso, se
procederá a la evacuación, resección o ligadura del
pedículo vascular.
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Expectativas y pronóstico
Las hemorroides no son una enfermedad grave ni de
compromiso sistémico, y en el gran porcentaje de los
casos su tratamiento es efectivo, con la salvedad de
la alta tasa de recidiva.
La única manera de evitar las recurrencias es
mediante la prevención:
• Evitar el esfuerzo defecatorio procurando una
dieta rica en fibras y líquidos
• Evitar el sobrepeso
• Evitar la permanencia prolongada en posición de
pie o sentado
• Mantener una buena higiene anal
• Corregir las diarreas.
• Evitar comidas muy condimentadas
• Evitar el consumo de alcohol.
• Realizar ejercicio físico, con lo que se promueve
un equilibrio del peso corporal y una buena
circulación sanguínea.
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