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Sintomas
Manifestaciones generales:
• Fiebre y escalofríos
• Pérdida del apetito
• Náuseas y vómitos
• Respiración rápida
• Inquietud
• Erupción cutánea (propia del meningococo)
Manifestaciones propias de la irritación meníngea y
neurológica:
• Mayor sensibilidad a la luz (fotofobia)
• Cefalea
• Rigidez de nuca, opistótonos (rigidez
significativa de la espalda con arqueo y flexión de
la cabeza hacia atrás).
• Posición en “gatillo de fusil”.
• Alteración del estado mental, confusión y
obnubilación
• Dolor muscular
• Dolores difusos (hiperestesia cutánea)
• Exageración de los reflejos (hiperrreflaxia)
• Alteraciones pupilares
• Signo de Brudzinki de la nuca: con el paciente
acostado boca arriba, cuando el médico le flexiona
la cabeza suavemente, éste flexiona las pieras a la
vez.
• Ocasionalmente: convulsiones, parálisis, coma.
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Manifestaciones específicas de la
meningitis viral:
Signos de infección intestinal:
• náuseas,
• vómitos,
• dolor abdominal
• diarrea
• anorexia
• astenia.
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Manifestaciones específicas de la meningitis
tuberculosa:
Afecta a los nervios craneales (por instalarse
comúnmente en la case del encéfalo), principalmente
el VI par, seguido por los pares III y IV, de forma
uni o bilateral.
El facial se afecta más raramente, así como otros
pares craneales. Puede afectarse el nervio óptico,
conduciendo a la atrofia óptica y ceguera. Su
principal modo de manifestación es la visión doble y
el estrabismo.
Diagnóstico
El
diagnóstico de la meningitis es clínico y se basa
además en el estudio del líquido cefalorraquídeo
mediante la punción lumbar del espacio subaracnoideo
(contraindicada en caso de hipertensión endocraneana).
El líquido muestra signos de inflamación (presencia
de bacterias, glóbulos blancos y aspecto turbio
purulento), aunque en meningitis virales y
tuberculosas se muestra claro y aséptico.
También puede presentar aumento de las proteínas y
cambios en los niveles de glucosa, y en casos de
hemorragia puede mostrarse sanguinolento.
A partir del LCR se harán diversas pruebas de
laboratorio para identificar al germen causal.
Se deben completar el estudio buscando otros focos
infecciosos, realizando exámenes de sangre y de
orina, radiografía de tórax, ecografía abdominal,
etc. La TAC puede utilizarse para descartar otras
patologías neurológicas.
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