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Definición
El Síndrome de Ovarios Poliquísticos, también
denominado Ovarios Poliquisticos, Hiperandrogenismo
Ovárico Funcional, Anovulación Crónica
Hiperandrogénica ó Síndrome de Stein-Leventhal, es
el conjunto de manifestaciones metabólicas cuyo
origen es la acumulación anormal de quistes
foliculares a nivel ovárico, y se fundamentan en la
producción excesiva de andrógenos (hormonas
masculinas).
De etiología desconocida, es una de las alteraciones
ginecológicas más frecuentes.
Los ovarios, función y funcionamiento.
El ovario es una glándula par de 3 x 1.5 cm. ubicada
en la pelvis femenina a los lados del útero,
comunicadas con éste a través de las trompas de
Falopio, y que suspenden del útero por medio del
tubo-ovárico.

El funcionamiento de ésta glándula es regulado por
otra glándula intracraneala denominada hipófisis. Se
reconocen dos funciones para el ovario: la secreción
interna (dentro del circuito genital) de óvulos, y
la secreción externa (a través de la sangre, hacia
todo el organismo) de hormonas, los estrógenos.
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Los estrógenos son hormonas sexuales femeninas que
actúan a nivel de diversas células (vagina, útero,
mamas, tejido adiposo, músculo, huesos, cerebro,
tracto urinario y corazón).
Su nombre deriva de la palabra “estro” o “celo” (en
mamíferos, período de disponibilidad sexual y
fecundidad), ya que a nivel orgánico global preparan
al organismo femenino para madurar sexualmente y ser
fértil.
Algunos de sus efectos son:
• Aumento de grasa corporal, con depósito a nivel de
mamas, pubis y caderas
• Crecimiento del cabello y de las uñas
• Desarrollo de las glándulas mamarias
• Osificación ósea, y conformación esencialmente
ginecoide
• Disminución de los glóbulos rojos
• Mejor perfil lipídico y protección cardiovascular
• Antioxidantes
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Los ovarios
cumplen un conjunto de transformaciones mensuales
que acompañan al ciclo menstrual, denominado ciclo
ovárico.
Cada mes, por diversos estímulos hormonales
(hipofisarios y estrogénicos principalmente) las
células que conforman la corteza ovárica comienzan a
madurar, para terminar convirtiéndose en óvulos con
la capacidad de ser fecundados una vez expulsados a
la trompa de Falopio.
Durante el proceso de maduración, un grupo de
células corticales va cambiando su constitución:
aumentan de tamaño, se envuelven de diversas
cubiertas (tecas y granulosa) y se colman de líquido
en su interior, conformando estructuras denominadas
quistes foliculares o folículos, encargadas de
producir estrógenos, progesterona y andrógenos del
tipo de la testosterona (hormona sexual masculina).

Uno de éstos folículos será dominante por lo
que continuará su desarrollo pasando por diferentes
estadios evolutivos (folículo primordial, folículo
de Graaf) para terminar convirtiéndose en óvulo
(ovulación, día 14 del ciclo). Los restantes
folículos están destinados a la involución (cuerpo
lúteo, cuerpo albicans o atrésico).
En lo que resta del ciclo, puede ocurrir la
fecundación de dicho óvulo con el consiguiente
embarazo o, en caso contrario, la atrofia de éste y
eliminación con la menstruación (día 28 del ciclo). |
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