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Síntomas
El curso clásico de la enfermedad se puede dividir
en varios períodos:
- Infección primaria o fase aguda (2 a
4 semanas de duración).
El paciente puede permanecer asintomático o
presentar un cuadro inespecífico llamado
síndrome retroviral agudo caracterizado por
fiebre, adenopatías generalizadas, enantema
faucial y, en ocasiones, exantema. En este
periodo existe una inmunodepresión transitoria
por lo tanto es posible que se presenten
infecciones oportunistas.
- Fase intermedia o crónica (varios
años de duración).
También se la llamada período clínico de
latencia debido a que el paciente presenta muy
pocos síntomas de la enfermedad aunque el
sistema inmune se debilita de forma progresiva.
Hay que tener en cuenta que la latencia es sólo
clínica porque el virus sigue replicándose
dentro del organismo y la persona infectada
puede trasmitir la enfermedad a la población.
- Fase final o de crisis.
Clínicamente corresponde al denominado Síndrome
de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA)
propiamente dicho. La disminución progresiva de
la inmunidad celular favorece a la aparición de
infecciones y neoplasias. Los síntomas que sufre
el paciente van a depender de las complicaciones
infecciosas y neoplásicas que se le presenten.
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Prevención del VIH-SIDA
-
Educación sexual y promoción
de la práctica de sexo seguro (con preservativo
o condón).
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Evitar las drogas.
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No compartir jeringas.
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En caso de realizarse
tatuajes hacerlo en lugares habilitados y con
materiales descartables o esterilizados.
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Controlar todas las unidades
de sangre, sus derivados y órganos destinados a
la donación.
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Cumplir con las normas de
bioseguridad durante la asistencia en el área de
la salud.
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En casos de estar expuestos
al virus (accidentes laborales, relación sexual
sin protección con una persona VIH + o
desconocida) se debe recurrir de forma inmediata
al médico, para recibir profilaxis
postexposición durante las primeras horas.

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Prevención de la transmisión vertical

Control de todas las embarazadas en el
primer trimestre:
- Embarazada VIH (-): realizar seguimiento y
controles en el segundo y tercer trimestre.
- Embarazada VIH (+): debe recibir AZT por vía
oral desde la semana 14 de gestación y en forma
endovenosa durante el parto.
El neonato debe medicarse con la misma droga
durante las primeras semanas de vida. Se debe
evitar la lactancia materna.
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